Desde la crisis sanitaria, los franceses beben menos alcohol. Pero hay un producto que destaca sobre los demás: el cóctel. Auténtica estrella de bares y restaurantes, en pocos años se han convertido en el centro de la creatividad y, sobre todo, de la rentabilidad.
"Hola, ¿me pone medio? Es una frase que los camareros de cafetería oyen cada vez menos, y por una buena razón: los clientes consultan cada vez más la carta de los establecimientos para encontrar la pepita, la estrella, la obra que será perfectamente Instagrammable: ¡el cóctel!
El 83% de los franceses bebe cócteles con regularidad. Esta cifra no deja de aumentar, al igual que el número de establecimientos especializados que surgen en ciudades de todo el mundo.
El cóctel, la estrella olvidada
Para el 50% de los franceses, un cóctel es también un cóctel sin alcohol. Despídete de la Coca-Cola y otros tés helados para los niños: ¡cuando mamá y papá toman un Maï Taï, los niños toman un BoraBora!
Los cócteles, una bendición para los restauradores
Terraza soleada, clientes presentes, carta de cócteles en la mano, el jefe se frota las manos. ¿La razón? ¡Un margen bruto del 80%!
"¡Es EL producto más rentable de la carta!", dice el gerente de un bar de camping cerca de Béziers.
La rentabilidad de los cócteles depende en gran medida del coste de los ingredientes. Es importante gestionar el coste de estos ingredientes para garantizar la rentabilidad de los cócteles y minimizar las pérdidas controlando perfectamente los ratios.
El mismo propietario nos dijo también que la temporada pasada perdió el equivalente a 30 botellas por culpa de la "mano dura" del camarero...
La tendencia es clara. Los cócteles están en racha y los próximos años se presentan prometedores para un mercado que innova constantemente para satisfacer una demanda cada vez mayor.